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martes, 24 de octubre de 2006

C - Fuerte Lamy

En la batalla cayó herido. No recuerda cómo fue transportado al campamento. Un campamento nuevo que llamaban Fuerte Lamy en honor a su comandante.

Allí pasó en una litera dos meses.

Le curaron múltiples heridas por todo el cuerpo. La peor en una pierna. De ésta tuvieron que operarle. Había recibido un disparo en la tibia y era necesario extraerle la bala.

Con la ayuda de cloroformo le sacaron el proyectil y afortunadamente no cogió ninguna infección.

En ese periodo de convalecencia fue cuando decidió desertar para volver a Europa.

Había estado rodeado de muerte durante mucho tiempo y él, aunque se había alistado voluntario en el ejército, no entendía la lucha por unos territorios.

Le disgustaba la vida militar.

Antes de hacerse soldado había viajado mucho por Europa realizando estudios y experimentos.

Acostumbrado al método, el esfuerzo, la repetición y el seguimiento de protocolos para conseguir resultados en la ciencia, había supuesto que la rutina, los procedimientos y la jerarquización militar no le ocasionarían problemas, a pesar de lo diferentes que fueran sus objetivos y el entorno.

Podría aguantar cualquier cosa si le permitía conocer África. Un continente que, sin saber por qué, le fascinaba.

1 comentario:

paz dijo...

Sigue, que ya me he enganchado...besos